Extracto de pollo en lata
simplemente quería hacerme eco de uno de los memes más profúndamente ibéricos de Internet: el “extracto de pollo en lata”.
La canción más reconocida de Los Canarios es Get on your knees (ponte de rodillas, un título muy profético), un arrebatador soul carpetovetónico, como señalan los chicos de Siniestro Total. La canción, en inglés cercano al wachi-wachi, acaba con un grito desgarrado que dice algo así:
…it’s got to be for your lover!
La pronunciación de Teddy (¡mierda! se me escapó) y la imaginación de cientos de internautas cabreados con el canon la ha convertido en el extracto del título
El autor de la canción es del napolitano Cesare Andrea Bixio, que según parece, tiene su buen lugar en la canción popular italiana.
La canción la han cantado todos: Giuseppe di Stefano, Mario Lanza, Pavarotti, Carreras, Domingo y cuanto cristo ha podido, incluído yo…
“ Cuando veas que en una provincia hay opresión contra los pobres, que reina la injusticia y se violan los derechos de los pobres, no te sorprendas porque a un alto funcionario lo protege otro más alto y a ambos los protegen otros superiores.
La biblia y los funcionarios
Leer en voz alta.
Hasta San Ambrosio, la gente leía en voz alta. Siempre. ¿Por qué? Pues porque todo eran manuscritos. Y era un tanto difícil reconocer las grafías. Leer en voz alta ayudaba a entender mejor lo que se leía. Nosotros mismos lo hacemos instintivamente cuando nos enfrentamos a algo que es de difícil interpretación. Piensa en lo que haces tú mismo cuando tratas de leer esforzadamente en la receta que te ha dado el médico una palabreja que parece decir “pred-ni-so-lo-ni-na-vein-te-mg-dos-di-a”
Pero ¿Por qué por qué sabemos que justo hasta San Ambrosio se leía en voz alta? Buena pregunta.
Pues porque San Agustín, en Confesiones, habla admirativamente de Ambrosio y se maravilla de que leyese las Sagradas Escrituras con la boca cerrada. Agustín atribuía el portento al hecho de que San Ambrosio estaba sumamente familiarizado con los textos sagrados.
Parece ser, dicen los que saben, que San Ambrosio puso de moda el esfuerzo por leer sin decir palabra. Molaba.
Nota Bene: He leído hace poco que en España se persiguió como herejes a beatas y sacerdotes que fueron llamados “alumbrados” una de cuyas peculiaridades -rezar sin decir palabra- servía para identificarles. Menos mal que San Ambrosio nació antes.

