El blog de Joseph Webley-Fosbery

Jul 10

micro-cibermitanios:

El nacimiento de un tren

micro-cibermitanios:

El nacimiento de un tren

Jul 09

[video]

Mi Brigada. Primer regimiento -

rosamanrubia:

Hace un año y medio un grupo de letrados insolentes, indómitos y todos tuiteros nos embarcamos con @josemuelas al mando en una de las mejores aventuras de nuestra vida: la Brigada Tuitera.
El ministerio de Economía de España decidió un día de los santos inocentes filtrar un borrador de Ley de…

Jul 08

joludi:

Nos queda la lógica.

Escucho a veces a algún indocumentado mencionando el Teorema de Gödel para justificar una especie de escepticismo esotérico general, una cierta desconfianza profunda en la Razón y la Lógica. Esto es erróneo. Lo que Gödel demostró es la incompletitud de la Matemática. No se ha demostrado, en cambio, la incompletitud de la Lógica. Muy al contrario, del mismo modo que existe el Teorema de Incompletitud de la Matemática, existe el Teorema de Completitud de la Lógica que también debemos a Gódel (de hecho, fue su tesis doctoral, en 1929). Así que nada de enarbolar al pobre Gödel (pobre porque murió enloquecido, dejándose consumir de hambre), para poner en la picota la Razón y extraer extrañas implicaciones epistemológicas a partir de la demostración de Incompletitud de las Matemáticas. La Razón, por el momento, es lo único que tenemos. Y parece que funciona.

joludi:

Nos queda la lógica.

Escucho a veces a algún indocumentado mencionando el Teorema de Gödel para justificar una especie de escepticismo esotérico general, una cierta desconfianza profunda en la Razón y la Lógica. Esto es erróneo. Lo que Gödel demostró es la incompletitud de la Matemática. No se ha demostrado, en cambio, la incompletitud de la Lógica. Muy al contrario, del mismo modo que existe el Teorema de Incompletitud de la Matemática, existe el Teorema de Completitud de la Lógica que también debemos a Gódel (de hecho, fue su tesis doctoral, en 1929). Así que nada de enarbolar al pobre Gödel (pobre porque murió enloquecido, dejándose consumir de hambre), para poner en la picota la Razón y extraer extrañas implicaciones epistemológicas a partir de la demostración de Incompletitud de las Matemáticas. La Razón, por el momento, es lo único que tenemos. Y parece que funciona.

joludi:

Fe y Razón
Hay muchos más puntos en común entre los teólogos y los científicos de lo que creemos. Por un lado, los teólogos tratan, sin mucho éxito, de definir racionalmente alguna vía para demostrar la existencia de dios. Esto no se puede hacer sin contar con una cierta fe en la Razón. Pero por otro lado, los científicos también tienen una irracional fe (irracional en el sentido de que no se apoya en la Razón, sino que es externa a ella) en la existencia de un Orden en el Universo que explicaría finalmente el mundo, aunque ahora solo lo atisbemos. 
Debidamente traducido, el primer versículo del Evangelio de Juan, que era, sorprendentemente un verdadero pitagórico (En el Principio era la Razón), lo debería suscribir cualquier hombre de ciencia. Es más, la misma idea, que también enuncia el evangelista unos versículos más tarde, en el sentido de que la razón se hace materia, no es muy distante de lo que piensan algunos teóricos de la física, que ven la esencia del mundo como pura información, siguiendo un camino que ya trazaron, después de PItágoras, gentes como Fourier, Schrodinger o Born. Tienen por tanto los científicos una razón de fe como condición de su labor. De la misma manera que los teólogos tienen o aspiran a tener una fe de razón. Todo converge.

joludi:

Fe y Razón

Hay muchos más puntos en común entre los teólogos y los científicos de lo que creemos. Por un lado, los teólogos tratan, sin mucho éxito, de definir racionalmente alguna vía para demostrar la existencia de dios. Esto no se puede hacer sin contar con una cierta fe en la Razón. Pero por otro lado, los científicos también tienen una irracional fe (irracional en el sentido de que no se apoya en la Razón, sino que es externa a ella) en la existencia de un Orden en el Universo que explicaría finalmente el mundo, aunque ahora solo lo atisbemos. 

Debidamente traducido, el primer versículo del Evangelio de Juan, que era, sorprendentemente un verdadero pitagórico (En el Principio era la Razón), lo debería suscribir cualquier hombre de ciencia. Es más, la misma idea, que también enuncia el evangelista unos versículos más tarde, en el sentido de que la razón se hace materia, no es muy distante de lo que piensan algunos teóricos de la física, que ven la esencia del mundo como pura información, siguiendo un camino que ya trazaron, después de PItágoras, gentes como Fourier, Schrodinger o Born. Tienen por tanto los científicos una razón de fe como condición de su labor. De la misma manera que los teólogos tienen o aspiran a tener una fe de razón. Todo converge.

Jul 07

joludi:

¿Lo pillas?
El Financial Times ha publicado, como cada año, el ranking global de los 1000 primeros bancos. Y ha acompañado la publicación con la noticia de que el sector bancario ya se ha recuperado de la crisis que comenzó en 2007. Para ellos ya no hay crisis. Pero para los desempleados, como ha dicho hace unos días un alto funcionario español del BCE, sí la hay. Y durará 18 años más. La misma crisis para unos ha terminado, pero para otros se extiende hasta la eternidad. ¿Pillamos la idea?

joludi:

¿Lo pillas?

El Financial Times ha publicado, como cada año, el ranking global de los 1000 primeros bancos. Y ha acompañado la publicación con la noticia de que el sector bancario ya se ha recuperado de la crisis que comenzó en 2007. Para ellos ya no hay crisis. Pero para los desempleados, como ha dicho hace unos días un alto funcionario español del BCE, sí la hay. Y durará 18 años más. La misma crisis para unos ha terminado, pero para otros se extiende hasta la eternidad. ¿Pillamos la idea?

joludi:

Vicios y virtudes.
Desde Bruselas, piden a los Estados que forman la Unión Europea que incluyan en sus cuentas nacionales una estimación de la llamada economía de alcantarilla, esa parte de la economía subterránea constituida por las transacciones económicas derivadas del crimen, el tráfico de drogas y la prostitución, principalmente. Es una jugada astuta. Se trata en esencia de abrir la mano para que los gobiernos puedan gastar más y escapar hasta cierto punto de la asfixiante austeridad impuesta por el Banco Central, sin por ello contradecir las propias normas contables y de higiene presupuestaria. Solo en Italia, se estima que el 5,9% del PIB está compuesto por economía de alcantarilla, principalmente actividades de las diferentes mafias y asociaciones criminales. Entonces, con ese 5,9% añadido a las cuentas públicas, es mucho más sencillo cumplir los objetivos de déficit, incluso incrementando el gasto corriente.
Naturalmente, no ha faltado quien ha puesto el grito en el cielo: ¡cómo aceptar que extraigamos un bien económico a partir de un mal moral!
Pero en realidad, esa aparente contradicción ética está en la propia esencia del sistema en el que vivimos. La quintaesencia del sistema liberal de mercado está en suponer que la avaricia del individuo contribuye al bien del colectivo. No hay ningún razón para sacralizar la competencia y la competitividad, como lo hacen los teóricos del liberalismo, como no sea este extraño mecanismo que se supone convierte en progreso y bienestar el afán de cada uno por ser más que el vecino y tener más bienes que él. 
Mandeville analizó todo esto, hace justo 300 años, con sarcástica lucidez. En su Fábula de las Abejas nos dice con fascinante cinismo que no es posible ni deseable reformar las costumbres, puesto que resulta más viable organizar la prosperidad del vicio: “con tal de que la nación obtenga beneficio, no hace falta preocuparse de la manera en la que se ha conseguido el botín” (..du moment que la nation retrouve son bien, il ne faut pas se plaindre de la manière dont le butin est repris”. ¡Diáfano pragmatismo! El mismo pragmatismo que sin duda consentía a los Papas de la Edad Media recaudar impuestos de los numerosísimos prostíbulos de Roma, como es el caso de Sixto IV o Clemente VI. Este último pontífice, al que Petrarca llamaba “Dionisos” tomó además la decisión de invertir en el negocio del lenocinio, una vez comprobada su gran rentabilidad. Sabemos por algún documento que sus funcionarios compraban los mejores burdeles de la Ciudad Eterna. Eso sí, haciendo la operación siempre en el nombre de Nuestro Señor.
 

joludi:

Vicios y virtudes.

Desde Bruselas, piden a los Estados que forman la Unión Europea que incluyan en sus cuentas nacionales una estimación de la llamada economía de alcantarilla, esa parte de la economía subterránea constituida por las transacciones económicas derivadas del crimen, el tráfico de drogas y la prostitución, principalmente. Es una jugada astuta. Se trata en esencia de abrir la mano para que los gobiernos puedan gastar más y escapar hasta cierto punto de la asfixiante austeridad impuesta por el Banco Central, sin por ello contradecir las propias normas contables y de higiene presupuestaria. Solo en Italia, se estima que el 5,9% del PIB está compuesto por economía de alcantarilla, principalmente actividades de las diferentes mafias y asociaciones criminales. Entonces, con ese 5,9% añadido a las cuentas públicas, es mucho más sencillo cumplir los objetivos de déficit, incluso incrementando el gasto corriente.

Naturalmente, no ha faltado quien ha puesto el grito en el cielo: ¡cómo aceptar que extraigamos un bien económico a partir de un mal moral!

Pero en realidad, esa aparente contradicción ética está en la propia esencia del sistema en el que vivimos. La quintaesencia del sistema liberal de mercado está en suponer que la avaricia del individuo contribuye al bien del colectivo. No hay ningún razón para sacralizar la competencia y la competitividad, como lo hacen los teóricos del liberalismo, como no sea este extraño mecanismo que se supone convierte en progreso y bienestar el afán de cada uno por ser más que el vecino y tener más bienes que él. 

Mandeville analizó todo esto, hace justo 300 años, con sarcástica lucidez. En su Fábula de las Abejas nos dice con fascinante cinismo que no es posible ni deseable reformar las costumbres, puesto que resulta más viable organizar la prosperidad del vicio: “con tal de que la nación obtenga beneficio, no hace falta preocuparse de la manera en la que se ha conseguido el botín” (..du moment que la nation retrouve son bien, il ne faut pas se plaindre de la manière dont le butin est repris”. ¡Diáfano pragmatismo! El mismo pragmatismo que sin duda consentía a los Papas de la Edad Media recaudar impuestos de los numerosísimos prostíbulos de Roma, como es el caso de Sixto IV o Clemente VI. Este último pontífice, al que Petrarca llamaba “Dionisos” tomó además la decisión de invertir en el negocio del lenocinio, una vez comprobada su gran rentabilidad. Sabemos por algún documento que sus funcionarios compraban los mejores burdeles de la Ciudad Eterna. Eso sí, haciendo la operación siempre en el nombre de Nuestro Señor.

 

joludi:

Trumpeter swans.
Pese a lo que insidiosamente se dice, la política no puede ser simplemente el arte de lo posible. Debe ser también, en igual medida, el arte de lo imposible. El idealismo sin sensatez lleva al desastre. Pero en igual medida, la sensatez sin el ideal conduce a los pueblos al desánimo y los hace vulnerables frente a los caudillos y los mesías. Un barco necesita el timón de la razón para navegar. Pero sin la vela de la pasión ese velero no va a ninguna parte. Ahora tenemos, en el mejor de los casos, políticos presuntamente sensatos y racionales, pero son políticos sin ideales. En sus velas no sopla el viento. Hacen falta idealistas en el poder. Idealistas pragmáticos, pero idealistas después de todo. Cisnes siempre, nunca gansos, aunque sean cisnes que toquen la trompeta. 

joludi:

Trumpeter swans.

Pese a lo que insidiosamente se dice, la política no puede ser simplemente el arte de lo posible. Debe ser también, en igual medida, el arte de lo imposible. El idealismo sin sensatez lleva al desastre. Pero en igual medida, la sensatez sin el ideal conduce a los pueblos al desánimo y los hace vulnerables frente a los caudillos y los mesías. Un barco necesita el timón de la razón para navegar. Pero sin la vela de la pasión ese velero no va a ninguna parte. Ahora tenemos, en el mejor de los casos, políticos presuntamente sensatos y racionales, pero son políticos sin ideales. En sus velas no sopla el viento. Hacen falta idealistas en el poder. Idealistas pragmáticos, pero idealistas después de todo. Cisnes siempre, nunca gansos, aunque sean cisnes que toquen la trompeta. 

joludi:

El Discurso del Barbero  
Me sorprende que mis hijas no hayan visto aún El Gran Dictador, de Chaplin. Y me entristece un poco. Demasiado Juego de Tronos o esas cosas de los zombis y vampiros. Pero me recupero de la melancolía y les pido que me dejen recitarles el famoso Discurso del barbero. Son las hermosas palabras pronunciadas en la parada militar por el pequeño barbero judío al que han confundido con el dictador. Es uno de los discursos políticos más maravillosos de cuantos se han pronunciado jamás, digno de situarse junto al I Have a Dream de Martin Luther King o el fascinante A World That Stands as One de Obama en Berlin, en Julio de 2008. Lo malo es que el del pequeño barbero solo se pronunció en la ficción. He aquí las inmortales palabras de ese barbero sin nombre, ante los miles de soldados dispuestos a ser llevados al exterminio por Adenoid Hynkel, a quien aclaman como Emperador:
 “Lo siento, no quiero ser emperador. No es mi negocio. No quiero mandar sobre nadie ni conquistar a nadie. Me gustaría ayudar a todo el mundo, si fuese posible, tanto si es judío, gentil, negro, blanco. Todos queremos ayudarnos unos a otros. Los seres humanos somos así. Queremos vivir con la felicidad del otro, no con su miseria. No queremos odiarnos o despreciarnos unos a otros. El camino de la vida puede ser libre y hermoso, pero hemos perdido ese camino. La avaricia ha envenenado las almas de los hombres, ha llenado el mundo de barricadas de odio, nos ha conducido, al paso de la oca, hacia la miseria y el derramamiento de sangre. Las máquinas que proporcionan abundancia nos han traído escasez. Nuestro conocimiento nos ha hecho cínicos. Nuestra lucidez, duros y crueles. Más que inteligencia, necesitamos ternura y amabilidad. Sin esas cualidades la vida será violenta y perderemos todo…El avión y la radio nos han acercado unos a otros. La verdadera naturaleza de esas invenciones proclama la bondad del hombre, proclama la fraternidad universal, la unidad de todos nosotros. Y, ahora, mi voz ahora llega a millones en todo el mundo, a millones de hombres desesperados, mujeres y niños, víctimas de un sistema que tortura a los hombres y aprisiona a las gentes inocentes. Para aquellos que puedan escucharme, yo les digo, no desesperéis. La miseria que ahora está sobre nosotros no es sino el último residuo de la avaricia, de esa amargura de los hombres que temen el progreso humano. El odio de los hombres pasará, y los dictadores morirán, y el poder que ellos le arrebataron a la gente volverá a la gente. Puede que los hombres mueran, pero la libertad nunca percerá. ¡Soldados! No os entreguéis a las bestias, a esos hombres que os desprecian, que os esclavizan, que reglamentan vuestras vidas, que os dicen lo que tenéis que hacer, lo que tenéis que pensar, lo que tenéis que sentir. Qué os retuercen, que os ponen a dieta, que os tratan como ganado, que os usan como carne de cañón. ¡No os entreguéis a esos hombres desnaturalizados, hombres máquina, con mentes máquina, con corazones máquina! ¡No sois ganado, sois hombres! ¡Tenéis el amor a la Humanidad en vuestros corazones! ¡No odiáis! Solo odian los que no son amados, los  desnaturalizados que no son amados. ¡No luchéis por la esclavitud! ¡Luchad por la libertad!…Vosotros, la gente, tenéis el poder. El poder de crear máquinas. El poder de crear felicidad. Vosotros, la gente, tenéis el poder de hacer esta vida libre y hermosa, de hacer de esta vida una maravillosa aventura. Entonces, en el nombre de la democracia, usemos ese poder. Unámonos. Luchemos por un nuevo mundo, un mundo digno que ofrezca a los hombres una oportunidad de trabajar, que les ofrezca un futuro y una vejez segura. Prometiendo tales cosas, las bestias han llegado al poder. Pero mentían. No están cumpliendo sus promesas. Nunca lo harán. Los dictadores obtienen su propia libertad pero esclavizan a la gente…Luchemos para liberar el mundo, para acabar con las barreras nacionales…para acabar con la avaricia, con el odio y la intolerancia. Luchemos para conseguir un mundo de razón, un mundo donde la ciencia y el progreso conduzcan a todos los hombres hacia la felicidad.”
 

joludi:

El Discurso del Barbero  

Me sorprende que mis hijas no hayan visto aún El Gran Dictador, de Chaplin. Y me entristece un poco. Demasiado Juego de Tronos o esas cosas de los zombis y vampiros. Pero me recupero de la melancolía y les pido que me dejen recitarles el famoso Discurso del barbero. Son las hermosas palabras pronunciadas en la parada militar por el pequeño barbero judío al que han confundido con el dictador. Es uno de los discursos políticos más maravillosos de cuantos se han pronunciado jamás, digno de situarse junto al I Have a Dream de Martin Luther King o el fascinante A World That Stands as One de Obama en Berlin, en Julio de 2008. Lo malo es que el del pequeño barbero solo se pronunció en la ficción. He aquí las inmortales palabras de ese barbero sin nombre, ante los miles de soldados dispuestos a ser llevados al exterminio por Adenoid Hynkel, a quien aclaman como Emperador:

 “Lo siento, no quiero ser emperador. No es mi negocio. No quiero mandar sobre nadie ni conquistar a nadie. Me gustaría ayudar a todo el mundo, si fuese posible, tanto si es judío, gentil, negro, blanco. Todos queremos ayudarnos unos a otros. Los seres humanos somos así. Queremos vivir con la felicidad del otro, no con su miseria. No queremos odiarnos o despreciarnos unos a otros. El camino de la vida puede ser libre y hermoso, pero hemos perdido ese camino. La avaricia ha envenenado las almas de los hombres, ha llenado el mundo de barricadas de odio, nos ha conducido, al paso de la oca, hacia la miseria y el derramamiento de sangre. Las máquinas que proporcionan abundancia nos han traído escasez. Nuestro conocimiento nos ha hecho cínicos. Nuestra lucidez, duros y crueles. Más que inteligencia, necesitamos ternura y amabilidad. Sin esas cualidades la vida será violenta y perderemos todo…El avión y la radio nos han acercado unos a otros. La verdadera naturaleza de esas invenciones proclama la bondad del hombre, proclama la fraternidad universal, la unidad de todos nosotros. Y, ahora, mi voz ahora llega a millones en todo el mundo, a millones de hombres desesperados, mujeres y niños, víctimas de un sistema que tortura a los hombres y aprisiona a las gentes inocentes. Para aquellos que puedan escucharme, yo les digo, no desesperéis. La miseria que ahora está sobre nosotros no es sino el último residuo de la avaricia, de esa amargura de los hombres que temen el progreso humano. El odio de los hombres pasará, y los dictadores morirán, y el poder que ellos le arrebataron a la gente volverá a la gente. Puede que los hombres mueran, pero la libertad nunca percerá. ¡Soldados! No os entreguéis a las bestias, a esos hombres que os desprecian, que os esclavizan, que reglamentan vuestras vidas, que os dicen lo que tenéis que hacer, lo que tenéis que pensar, lo que tenéis que sentir. Qué os retuercen, que os ponen a dieta, que os tratan como ganado, que os usan como carne de cañón. ¡No os entreguéis a esos hombres desnaturalizados, hombres máquina, con mentes máquina, con corazones máquina! ¡No sois ganado, sois hombres! ¡Tenéis el amor a la Humanidad en vuestros corazones! ¡No odiáis! Solo odian los que no son amados, los  desnaturalizados que no son amados. ¡No luchéis por la esclavitud! ¡Luchad por la libertad!…Vosotros, la gente, tenéis el poder. El poder de crear máquinas. El poder de crear felicidad. Vosotros, la gente, tenéis el poder de hacer esta vida libre y hermosa, de hacer de esta vida una maravillosa aventura. Entonces, en el nombre de la democracia, usemos ese poder. Unámonos. Luchemos por un nuevo mundo, un mundo digno que ofrezca a los hombres una oportunidad de trabajar, que les ofrezca un futuro y una vejez segura. Prometiendo tales cosas, las bestias han llegado al poder. Pero mentían. No están cumpliendo sus promesas. Nunca lo harán. Los dictadores obtienen su propia libertad pero esclavizan a la gente…Luchemos para liberar el mundo, para acabar con las barreras nacionales…para acabar con la avaricia, con el odio y la intolerancia. Luchemos para conseguir un mundo de razón, un mundo donde la ciencia y el progreso conduzcan a todos los hombres hacia la felicidad.”

 

Jul 05

micro-cibermitanios:

Composición del universo

micro-cibermitanios:

Composición del universo

Aprovechando que me desplazaba a Bilbao al XVIII Congreso de CEAJ (Abogados Jóvenes) desde el municipio alavés de Amurrio me han invitado a hablarles sobre la LOPJ y la desaparición de partidos judiciales que conllevaría, entre ellos el de Amurrio. Para mi sorpresa entre el público se encontraban personalidades notables, una vicepresidenta del Senado, diputados forales, concejales… Toda una sorpresa. El partido judicial de Amurrio tiene quien lo defienda.

Aprovechando que me desplazaba a Bilbao al XVIII Congreso de CEAJ (Abogados Jóvenes) desde el municipio alavés de Amurrio me han invitado a hablarles sobre la LOPJ y la desaparición de partidos judiciales que conllevaría, entre ellos el de Amurrio. Para mi sorpresa entre el público se encontraban personalidades notables, una vicepresidenta del Senado, diputados forales, concejales… Toda una sorpresa. El partido judicial de Amurrio tiene quien lo defienda.

Jun 29

jmyuste:

jablago:

Autor: ab220. Título: Deep inside. Enlace: http://bit.ly/1lpnUBU.

Wow!

jmyuste:

jablago:

Autor: ab220.
Título: Deep inside.
Enlace: http://bit.ly/1lpnUBU.

Wow!

Jun 28

#me #veronicadelcarpio #madrid #derecho #T

#me #veronicadelcarpio #madrid #derecho #T

Jun 26

(Fuente: micro-cibermitanios)

Jun 24

“Ya no son preocupantes la redundancia, la tosquedad, la transgresión ágrafa, la impropiedad. Y consecuentemente ya hace tiempo que no se asiste a la opinión de que alguien habla bien o que dice cosas interesantes y nuevas. Como ahora, por lo demás, se escucha y no se oye, los políticos son escuchados, o sea: se les escucha hablar, o a veces se lee que escriben algún ocasional artículo, pero no se oye ni se entiende lo que dicen, no se cree, no se espera nada de ello.” —

José Mª García López. Falsedad lingüística y cinismo político. Revista Claves de Razón Práctica, número 234, página 126.

Via “Transversal”